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PERROS

Yorkshire Terrier

¡ UN PERRO EN CASA !

 

 

CONSIDERACIONES PREVIAS ANTES DE TENER UN PERRO.

  • Un perro es un ser vivo, no un juguete o un artículo de moda. Antes de adquirir uno, has de tener en cuenta una serie de cosas, para evitar que luego tengas que arrepentirte de haberle llevado a casa.
  • Desde el momento en que lo adquieres te haces responsable de su educación y cuidados, alimentación, higiene, y cualquier problema que pueda causar. Y esto durante unos 10-15 años o mas. De modo que es mejor que te asegures de estar bien dispuesto a asumir las responsabilidades que conlleva, y durante mucho tiempo.
  • Has de elegir un perro acorde con tu carácter y modo de vida, y también de acuerdo con el lugar donde vives, teniendo en cuenta muchos factores. El motivo de esto, es conseguir que tanto tú como el perro seais felices y esteis a gusto. Un perro agresivo y dominante no es bueno si hay niños en casa; un perro nordico lo pasará mal en un clima cálido; un perro que necesite mucho ejercicio dará problemas si no te gusta salir de casa. Busca, lee sobre las razas, investiga y pregunta, antes de decidir. Nosotros tambien podemos aconsejarte.
  • Ya sea de raza o mestizo, te va a costar lo mismo a la larga. Un perro de raza adquirido a un criador responsable tendrá un coste inicial mas alto que si adoptas al animal. Pero a partir de ahí, todos cuestan lo mismo (comida, veterinarios…). Esto significa que no es conveniente comprar, adoptar o aceptar un perro como regalo sin calcular si te lo puedes permitir. Vemos demasiado a menudo gente que tiene perros y quiere que tengan el mismo gasto de mantenimiento que un canario. Hay que ir comprendiendo que el perro es uno mas de la familia. Una comida decente vale un dinero y los veterinarios son medicos privados. si hay problemas serios de comportamiento tendras que ver a un etólogo, y para el perro no tienes seguridad social. Si no estas dispuesto a asumir gastos, por favor, no tengas perro.
  • Piensa en todo esto antes de traer el perro. Evalua friamente las ventajas que te va a proporcionar, frente a los inconvenientes (monetarios, tiempo a dedicarle, restricciones que te va a suponer,…). Hay gente a quien las ventajas les compensan los inconvenientes, hay gente a quien no les compensa. Si no estás seguro de que tienes todo bajo control y que, tanto el animal como tú, vais a ser buenos compañeros durante muchos años, mejor di “perros no, gracias”. Estaras haciéndote un favor a ti mismo y librando al perro de una vida en desgracia.
    Si estas dispuesto a considerar que llega un miembro mas de la familia, con todo lo que eso significa, sigue leyendo:

Golden Retriever

 

RESPONSABILIDADES Y OBLIGACIONES.

Piensa que el perro es un nuevo miembro de tu familia, y por lo tanto eres responsable de:

  • Su alimentación. Las sobras, a la basura. El perro debe de comer una comida decente. ( y que existan piensos de 50 centimos/Kg no significa que “eso” sea comida decente.
  • Su salud. Las revisiones veterinarias son imprescindibles, así como las vacunaciones y cuidados higienicos generales. Además hay obligaciones legales al respecto.
  • Su educación. Eres responsable de que el perro se comporte bien en público, no moleste a la gente, no ataque a otros perros, no rompa plantas en los parques, etc.
  • Su bienestar en general. El perro te va a dar todo su cariño y su fidelidad. Te convertiras en el centro de su universo. Págaselo como es debido.
  • Cumplir tus deberes cívicos. Respeta la legislación sobre perros de tu ciudad. Recoge sus excrementos. Es muy cómodo dejarlos “donde caigan”, pero además de ser un problema sanitario, hacer eso es una marranada, está penado por la ley y nos haces daño a todos.
  • No olvides que eres responsable de cualquier accidente que tu perro pueda provocar. Al perro no le pueden poner una multa ni obligarle a pagar una indemnización, pero al dueño ( o sea, a ti), si.

 

 ALIMENTACIÓN.

Si queremos que el perro nos dure mucho tiempo, y que esté sano, hay que comenzar por darle bien de comer. Esto no significa darle de comer hasta reventar: hay que tener en cuenta la calidad y la cantidad de lo que come, exactamente igual que haríamos para con una persona.

Antiguamente se consideraba al perro como poco más que el “cubo de la basura” de la cocina. Es cierto que un perro se come todo (o casi todo) lo que le den sus amos, pero una alimentación a base de sobras no es exactamente lo mejor que se le puede dar.

Tan malo como que viva de sobras, es darle solo carne y huesos. El aparato digestivo de un perro es indiscutiblemente el de un animal carnívoro. Sin embargo, la convivencia con los humanos ha hecho que se adapten a una dieta algo más variada. Pero eso no significa que sea una gallina. Abusar de los cereales con piensos baratitos de los supermercados pasara factura a su salud y a tu bolsillo a la larga. Tu veras cuanto le quieres…

Como esto no es una enciclopedia culinaria canina, no entraremos en detalles de elaboración de menús ni descripción de dietas. Lo que vamos a hacer es listar una serie de detalles a tener en cuenta, y algunos consejos útiles.

  • No hace falta complicarse con el menú. Hoy se pueden encontrar en los comercios especializados suficiente cantidad de piensos que ya están pensados para que el perro esté bien alimentado. Eso si, si optas por alimentarlo a base de piensos con altas cantidades de maiz, soja, gluten, trigo, y desperdicios variados de la industria, cuyo unico contenido de carne verdadera ( no harinas ni subproductos carnicos) es la foto de un filete que trae la bolsa, no te extrañes de que a la larga acabes con problemas. El de salud, y tu de facturas veterinarias. Es un carnivoro ¿ recuerdas?.
  • Dale siempre de comer a la misma hora. Un perro sano funciona como un reloj y te ayudará a controlar el cuando realiza sus necesidades. De esta forma puedes organizar el día (comidas y paseos) con más facilidad.
  • Tan malo es darle demasiada comida como demasiada poca. Además, el tipo y cantidad de comida que se le ha de dar varía con su edad y su desarrollo. Si tienes dudas, pregunta al veterinario.
  • No mantengas nunca el plato lleno a rebosar para que coma cuanto le venga en gana. Favoreceras problemas de sobrepeso.
  • Enseñale a comer como es debido. Ponle la comida en el plato, y si se hace el remolón, a los 15 minutos se la quitas. Rapidamente aprenderá a comer sin entretenerse.
  • La ración diaria, es conveniente repartirsela en tres comidas (a los cachorros) y en dos (a los adultos). Es normal que en el caso de los adultos se les dé una sola comida diaria, pero yo le encuentro pocas ventajas y bastantes inconvenientes. Con una sola comida, de una a la siguiente pasan 24 horas en las que el animal no prueba bocado, y en el rato de después de comer tiene el estómago lleno hasta los topes, con lo que aumenta el riesgo de torsión gástrica, sobre todo si es un perro grande. La torsión gástrica es grave y puede ser mortal. ¿Porque correr riesgos?.
  • El perro siempre ha de tener a mano agua fresca y limpia.
  • No deberia darsele comida fuera de horario, o siempre estará pidiendo. Y jamás se le debe dar comida de la nuestra mientras estamos en la mesa, menos aún si es un cachorrillo. Hacerlo, causa dos problemas: 1) siempre estará pidiendo cada vez que te sientes a comer (y ya no le quitas la costumbre en la vida), 2) es muy probable que rechace su comida; si comer de tu plato le gusta, dirá en adelante que “el pienso, te lo comes tú”. Y para quitarle esta costumbre tendrás que hacerle pasar hambre.
  • Si el perro está sano y no ha cogido malas costumbres, el hecho de que no coma, o solo coma parte de lo que le dejas en el comedero, puede deberse a estas causas:Cuando debas cambiarle el tipo de comida (por ejemplo, de pienso para cachorros a pienso para adultos) no lo hagas de golpe sino gradualmente, mezclando ambos tipos de comida y variando la proporción de la mezcla, poco a poco, hasta el nuevo tipo de comida.Si un día se te antoja darle carne en vez de su pienso (no te lo aconsejo, pero tu sabrás), no se la des nunca cruda. Cuecela, al menos. Evitarás problemas digestivos por la falta de costumbre, además de eliminar el riesgo de parásitos. Recuerda además que la carne cruda le deja un aliento asqueroso y le provoca ventosidades, que luego tendrás que aguantar. Y recuerda que la próxima vez que le pongas el pienso va a decir que “eso pa’  tí”.

    • Ya está saciado. Basta con reducirle un poco la ración diaria para arreglar el problema. Se sabe que es este el caso, si aparte del hecho de no comer, el perro sigue estando alegre y activo.
    • El perro “sabe” que ha comido lo suficiente, en relación al ejercicio que hace. Posiblemente le paseas poco, y el perro deja de comer, instintivamente, cuando ya ha satisfecho sus necesidades.
    • Hace mucho calor. Si es este el caso, no le obligues a comer, o ponle la comida después del atardecer, cuando el calor disminuya.
    • Está aburrido de la comida. A veces puede pasar. Puedes “condimentarsela” un poco, por ejemplo, mezclandole con la comida media sardina en aceite (de lata). Si come como una fiera, es que ya estaba harto de que la comida siempre tenga el mismo sabor.
    • Está enfermo. Normalmente habrá otras señales adicionales, además de la falta de apetito. Vigilale.

  • No somos muy partidarios de darles huesos para roer, pero si te empeñas,  no se los des a menudo o tomará exceso de calcio y a la larga tendrá problemas). Y solo huesos grandes (con los pequeños podría atragantarse si  los traga de golpe). La rodilla de ternera seria el mas recomendable, después de cocerla un poco (hasta puedes aprovechar tú el caldo, para una sopa). Huesos pequeños (de pollo, de conejo…) no se los des nunca, los astillará y tragará casi enteros. Si no se le atraviesan en la garganta, lo cual implicará visita al veterinario de urgencias, sufrirá después cuando vaya a defecar.

 

 

CUIDADOS.

En cuanto el perro entre en casa por primera vez, haz una visita al veterinario, para que haga una revisión de su estado general, establezca un calendario de vacunas y desparasitaciones, te ayude a organizar su dieta, y en general, haga todo lo necesario relacionado con la salud del perro. Y no olvides que tienes que visitarle periódicamente. Deberías hacer como mínimo, una revisión anual, que coincidirá con la revacunacion. Informate y elige un buen profesional en el que confíes.

  • Ejercicio.

Del mismo modo que ha de comer regularmente, el perro ha de realizar ejercicio regularmente. Trata de ser estable e imponer unos horarios fijos para ambas cosas. El perro lo agradecerá y te hará la vida más fácil. En cuanto a la duración de los paseos, la única regla es que cuanto más, mejor. Posiblemente el perro estará encerrado en casa la mayor parte del día, pero no está diseñado para la inmovilidad. La falta de ejercicio puede causar problemas de salud y carácter al animal, por no hablar de que te puede destrozar la casa por simple aburrimiento. Las distintas razas de perros tienen distintas necesidades, por lo que es muy conveniente averiguar primero cual es la más adecuada para el tipo de vida que intentas darle.

  • Espacio 

No todos los perros se adaptan igual a todos los ambientes, pero hay más margen del que normalmente se cree. Por ejemplo, un perro grande tipo pastor alemán puede vivir perfectamente en un apartamento no muy grande, siempre y cuando se lo compenses con un ejercicio regular y adecuado.

Si tienes espacio suficiente, le puedes hacer una “cama” particular o comparle una (¡y enseñarle a que no use la tuya!), o hacerle usar una manta en el suelo. En cualquier caso, y sobre todo si el animal no es de razas mini, no deberías dejarle dormir en tu cama (de cachorro es un encanto, parece un peluche, pero si es de una raza que llega a pesar 50 Kg, te acabarás arrepintiendo). Recuerda que cualquier costumbre que adquiera de cachorro, es muy difícil quitarsela después.

  • Necesidades.

Cuando el perro ha aprendido a contener sus necesidades y no ensuciar en casa, el animal se aguantará hasta reventar, antes que manchar el suelo. No le hagas sufrir innecesariamente. La regularidad de horarios es importante, de este modo el perro sabrá “cuando le toca” y hasta cuando debe de aguantarse. Enseñalé a hacerlo en los lugares adecuados, y recoge sus deposiciones.

 

HIGIENE.

En esta sección se indican los cuidados habituales que hay que darle al perro, en el aspecto de la higiene. Si se practican con regularidad se evitarán problemas mayores, que en casos extremos podrían agravarse y llegar a precisar atención veterinaria o, peor aún, ser fuente de contagio de enfermedades a otros perros e incluso a personas que viven con el perro.

  • Ojos.

El principal problema es que se ensucian (sobre todo si el perro vive en la ciudad, a causa de la contaminación). Normalmente, esta suciedad se elimina en forma de legañas, que se le pueden limpiar con un paño húmedo. No hay que dejar que se acumulen hasta que al perro le molesten tanto que se frote con la pata.

En perros viejos, o a causa de una enfermedad o lesión, puede haber dificultades para mantener la humedad del ojo. En este caso conviene hacer una limpieza regularmente, previa consulta al veterinario para que indique el producto adecuado a usar.

  • Orejas.

Si se acumula cerumen hay que quitarlo cuidadosamente, tal como haríamos en el caso de una persona. Pero hay que hacerlo con mucho más cuidado, ya que por la forma de las orejas del perro, si simplemente soltamos las escamas de cera, caerán al interior, pudiendole dañar el conducto auditivo. Si no estamos seguros de cómo hacerlo es mejor dejarlo en manos de un profesional.

Hay que prestar atención especial a los perros de razas que tienen las orejas grandes y caidas, que además de acumular la suciedad “normal”, pueden convertirse en nidos de parásitos si no se cuida la higiene.

  • Dientes.

Hay que controlarlos para evitar la aparición de caries. De entrada, el perro no debería comer jamás dulces, azúcar o chocolate. Si aparecen caries, sarro, o por accidente se rompe un diente, hay que visitar al veterinario de inmediato.

A nivel más cotidiano y casero, puedes darle alguna golosina para limpieza dental. Aunque hay cosas mas efectivas, o hasta incluso también se le pueden cepillar los dientes con un dentífrico especifico para perros (si se deja). Consultanos sobrer las opciones que hay y te aconsejaremos lo mejor para tu caso. Recuerda que si “pasas”, acabaras pasando, pero por el veterinario a hacerle una limpieza con anestesia general que tambien te pasara una factura considerable. Eso si no acaba perdiendo piezas dentales o con problemas serios en las encias. No lo dejes!.

  • Uñas.

A un perro que vive en el campo, se le desgastarán naturalmente. Si estamos en la ciudad es más complicado. Lo más probable es que le crezcan hasta el punto de resultar molestas para él y para las personas con las que convive, y en el peor de los casos dificultan sus andares. Por todo ello, savo que el perro tenga mucho tiempo de paseo diario, resultará imprescindible cortarselas, pero es una tarea muy delicada (no son como las de las personas), por lo que es conveniente acudir a tu veterinario o a nosotros si no sabes hacerlo adecuadamente.

  • Pelo.

Dependiendo de la raza, basta un cepillado, o es necesario visitar al peluquero. Lo normal seria al menos  hacerle un cepillado a la semana, para quitarle pelos muertos y polvo. La grasa natural que el perro segrega bastará, junto con ese cepillado, para que mantenga el pelo limpio y brillante. En el periodo de muda (normalmente va parejo a los cambios de estación: pelo de verano y pelo de invierno) hay que aumentar la frecuencia del cepillado. El cepillo ha de ser tal que arrastre los pelos sueltos, pero no llegue a arrancar pelo por si mismo.

  • Baños.

No se suele recomendar bañar al perro con mas frecuencia que una vez al mes, como máximo ( salvo que se meta en algún lugar de donde salga hecho un asquito),  y nunca a cachorros ( si se ensucian lava la zona sucia,  y secalos, pero intenta siempre evitar empaparlos. Son muy delicados). El cepillado periódico y la propia secreción grasa del perro sirven para mantenerle limpio el resto del tiempo. El baño sirve para quitarle malos olores, colaborar en la caída del pelo viejo, y eliminar parásitos. Si te pasas con los baños destrozaras su capa protectora natural y le ocasionaras problemas de piel. ( No uses champús de humanos!)

El agua no ha de estar ni muy fría ni muy caliente ( 38º como máximo), y ha de usarse champú para perros de buena calidad ( tienen PH diferente). Debe evitarse que le entre agua en ojos y orejas. También hay que evitar que el perro se enfríe mientras está aún mojado, por lo que se le debe secar bién, con una toalla o un secador (cuidando de no quemarle el pelo). Si quieres evitarte la tarea de bañarlo, y que quede perfecto, recuerda que podemos hacerlo por ti, con productos de alta cosmetica canina en una instalacion con equipos ( secadores, expulsadores etc..) especialmente pensados para ello.

Si el perro se moja accidentalmente (por ejemplo con lluvia), hay que meterle en casa lo antes posible y secarle bien, y si es posible, manteniendole en movimiento. Esto vale también mientras se está mojando. Intentaremos evitar  que se quede quieto durante mucho  tiempo estando empapado. Debemos secarlo lo antes posible 

  • Eliminación de parásitos externos.

Los problemas y enfermedades que causan los parásitos externos son demasiado extensos para tratarlos aquí. Tan solo se indican algunos trucos para tratar con esos huéspedes indeseados.

Pulgas.

pulga Un indicio de que hay pulgas es que el perro se rasca a menudo. Si se da el caso hay que mirar a ver si se las vé. En caso afirmativo, no hay más remedio que usar algún producto insecticida. También puede ser conveniente dar al perro un baño con alguna loción antiparásitos. No hay que olvidar desinfectar los lugares de la casa donde el perro se tumba habitualmente, ni cualquier otra cosa que use (mantas, etc…). Los collares antiparásitos y las pipetas son una buena prevención, pero tienen una duración limitada, por lo que hay que estar al tanto de cuando debemos sutituirlos.

Garrapatas.

garrapata Se adhieren preferentemente a la piel más fina del perro (orejas, axilas e ingles), por lo que conviene revisar periódicamente estas zonas y sus alrededores. Nunca deben arrancarse, ya que se rompen, dejando su “cabeza” en el interior de la piel del perro, y pueden provocarle infecciones. Hay muchas formas diferentes que sirven para eliminar las garrapatas. Para extraerlas, no vale de cualquier forma. Si dejamos la cabeza dentro puede infectarse la herida y/o contaminarse la sagre, y si la hacemos regurgitar, multiplicamos tambien el riesgo de contaminacion de la sangre si la garrapata esta infectada por algun protozoo. No debe tirarse a la basura, pues sobrevivirá. Despues de extraerla, hay que liquidarla bien (si decides hacerlo aplastandola, ten cuidado, porque posiblemente esté llena de la sangre que ha chupado al perro y manchará).

Piojos.

piojo Se dan con menos frecuencia que las pulgas, y normalmente solo en perros callejeros. De todas formas se contagian, también a las personas, por lo que hay que eliminarlos sin contemplaciones. Sirven los mismos consejos que para el caso de las pulgas (uso de insecticidas adecuados, baño antiparásitos, y desinfección del entorno del perro).

Acaros.

Son varias especies de parásitos diferentes. Normalmente no se pueden detectar hasta que la enfermedad se ha producido, y su tratamiento dependera de la especie detectada tras observacion al microscopio, por lo que se necesita intervención del veterinario. Hasta que éste interviene, se puede limpiar la piel con un antiséptico.

  • Eliminacion de parásitos internos.

Son las vulgares “lombrices”, aunque esta palabra la usamos para agrupar distintos tipos de parásitos, y las enfermedades que causan son diferentes.

Antes de cada vacunación, es necesario desparasitar al perro internamente. El veterinario nos dirá con cuanta antelación ha de hacerse y qué medicamento hemos de usar.

Independientemente de la desparasitación previa a las vacunas, si al recoger las deposiciones de nuestro perro vemos señales de lombrices, hay que llevarle al veterinario. Trata de recordar el aspecto que tienen por si te pide una descripción (lo ideal sería llevar una muestra, pero mucha gente no tiene estómago para ello). En cualquier caso y hasta que el perro vuelva a estar sano, hay que extremar las medidas de higiene, a saber:

  • Recoger siempre las deposiciones de nuestro perro, para evitar el contagio a otros (esto es algo que debería de hacerse siempre, pero ahora con más motivo).
  • Lavarse bien las manos después de un contacto prolongado con el animal.
  • No dejar que el perro nos dé “besos”, la saliva puede transportar huevos de lombrices.
  • Mantener al perro apartado de otros perros.
  • Además de estos consejos generales, los que añada el veterinario. No debe retrasarse la visita más tiempo del inevitable (si descubres las lombrices el domingo, no es necesario ir al veterinario de urgencias, pero el lunes, sin falta, visítale).
  • Higiene y cuidados en la calle.

La calle es el lugar donde nuestro perro se lo pasa mejor, pero también donde están los mayores riesgos para su salud. Por tanto, conviene tomar algunas precauciones.

Por supuesto, no se trata de sacar a pasear al perro encerrado en una burbuja. Tan solo hay que controlar algunos detalles, cosa que se puede hacer fácilmente y sin tener que dedicar una atención excesiva. El paseo ha de ser una actividad placentera, tanto para el perro como para el dueño, y si se presta atención, se evitarán problemas. Por otro lado, los consejos de la siguiente lista son fáciles de seguir, y acabarán convirtiendose en una actitud inconsciente por nuestra parte, de modo que tampoco requieren un gran esfuerzo. Veamos:

  • En cachorros recién destetados (lo que suele significar recién adquiridos) hay que evitar el paseo y el contacto con otros perros hasta que el veterinario les haya puesto su primer lote de vacunas, como mínimo. Es un periodo en el cual su organismo practicamente no tiene defensas.
  • Posibles fuentes de contagio de enfermedades son las deposiciones de otros perros. La orina y heces de otros perros serán tan “sanas” como el perro que las haya producido. Ya que, evidentemente, no podemos saber el estado de ese otro perro, hay que evitar riesgos. Dicho claramente: hay que quitar al perro la costumbre de hurgar ahí. Es difícil. Por instinto el perro olfatea orines y deposiciones, ya que le dan muchisima información acerca del otro animal. En principio, el que olisquee no es tanto problema. Lo que hay que evitar es la tendencia a lamer. Esto puede conseguirse en la mayoría de los casos “castigandole” al primer lametón. De todas formas, si tu perro es macho y olfatea orina de una hembra en celo, no hay educación que valga y habrá que apartar al perro por la fuerza.
  • Peor aún son las basuras. Nunca se le debe dejar hurgar en ellas. En este caso, el riesgo para el perro no es mayor que en el caso anterior, pero si lo es para las personas. La hidatidosis es una enfermedad parasitaria, que al perro no le afecta, en tanto que solo transporta los parásitos en un momento de su ciclo de vida, pero luego lo contagia a las personas, para las cuales puede llegar a ser mortal. Además de las basuras, el perro puede ingerir los parásitos a traves de las heces de otro perro infectado, con lo que volvemos al caso anterior.
  • En la ciudad, el perro siempre debería de ir atado, salvo en las zonas designadas para perros sueltos. No es solo cuestión de cumplir las ordenanzas legales (que lo exigen). Es que solo si el perro va atado podremos intervenir rápidamente, mediante un tirón de la correa, para apartarle de basuras, heces, etc, y para evitar que el perro salga corriendo si algo le llama la atención (un gato, otro perro, un niño jugando…) y evitar accidentes. Recordemos que si el perro iba suelto y salta, cruza la calle y es atropellado, la culpa no será de nadie más que de nosotros.
  • Por instinto, un perro macho adulto tendrá cierta tendencia a pelearse con otros machos, y por supuesto, a intentar montar a cualquier hembra que se lo permita. Una hembra, pese a ser menos agresiva, también puede querer pelearse con otras hembras, y si está en celo, dejarse montar por un macho. Solo si van atados les podremos controlar de inmediato. En el caso de que estas situaciones se produzcan (por algún motivo no se han podido evitar), esto es lo que se debe hacer: En una hembra en celo, hay que limitar el paseo al tiempo mínimo imprescindible. Esto solo dura unos días, y se evita el riesgo de que se produzca una monta indeseada, por no hablar de que la van a perseguir todos los perros y puede acabar asustandose.
    • Pelea: Hay que armarse de valor e intentar separarlos (procurando no ponerse en peligro a uno mismo por supuesto). Si uno de los dos animales es muy inferior, y se somete rápidamente,  ya no habrá más problemas. Pero como ambos sean dominantes y de fuerzas semejantes, la pelea es “a por todas”, y puede acabar muy mal.
    • Monta: Si se ha producido, no hay nada que hacer. Hay que esperar a que terminen y se separen por si mismos. El motivo es que, por circunstancias anatómicas, el macho no puede salir hasta que ha terminado. Si se intenta separarlos por la fuerza hay un riesgo muy alto de causar lesiones graves tanto al macho (afectando a su aparato reproductor) como a la hembra (desde desgarros, hasta rotura del hueso pelviano).